No necesitas saber el nombre de la solución

Cuéntame qué necesitas lograr.

Aunque todavía no sepas explicarlo bien. Soy Carlos. Conversamos con calma, te hago pocas preguntas y juntos ordenamos lo que necesitas antes de hablar de soluciones o precios.

Puedes empezar con una sola frase. No tienes que tenerlo claro.

  • Primero te escucho
  • Lenguaje claro
  • Cotización antes de comenzar

Empieza por tu situación

No tienes que elegir un servicio.

Cuéntame el resultado que buscas o qué te está complicando. Después vemos si conviene una página, un documento, diseño, investigación, automatización, una herramienta o algo mucho más sencillo.

“Tengo una idea”

Pero no sé cómo convertirla en algo que otra persona pueda entender, usar o comprar.

“Algo no está funcionando”

Tengo una web, documento, presentación, proceso o contenido que necesita mejorar.

“Sé lo que quiero lograr”

Pero no sé qué herramienta, formato o pasos necesito para conseguirlo.

“No sé por dónde empezar”

También sirve. Podemos ordenar el problema juntos antes de decidir qué hacer.

Si te cuesta expresarlo

Yo te ayudo a preparar el mensaje.

No es un formulario de contratación. Son cuatro preguntas cortas para evitar que tengas que partir de una hoja en blanco.

Puedes saltarte cualquier respuesta. Aquí no hay respuestas correctas.

3. ¿Ya tienes algo hecho?

Antes de enviarlo podrás leerlo y cambiarlo.

Cómo funciona

Conversar primero. Resolver después.

  1. 1

    Me cuentas lo que puedas

    Una frase, una idea incompleta o el mensaje preparado con la guía.

  2. 2

    Te hago pocas preguntas

    Para entender qué quieres conseguir, qué te complica y qué ya tienes.

  3. 3

    Te explico una opción

    Si puedo ayudarte, te digo en lenguaje claro qué haría, qué incluye y cuánto cuesta.

  4. 4

    Tú decides

    No comienzo ningún trabajo hasta que entiendas y aceptes la propuesta.

Avatar de Carlos, de Pídelo a Carlos

Quién te responde

Soy Carlos.

No espero que sepas de páginas web, diseño, inteligencia artificial o automatización para pedirme ayuda.

Mi trabajo es escucharte, entender qué quieres conseguir y buscar una forma razonable de resolverlo. Si no entiendo algo, te pregunto. Si no puedo ayudarte, te lo digo.

Primero entendemos. Después acordamos solución, alcance y precio.

Si aún no sabes cómo decirlo

No tienes que forzarte a explicarlo de una vez.

Usa la guía de arriba. Te ayuda a ordenar la idea y al final tú decides si quieres continuar la conversación.